Hace una semana estaba en Somo, Cantabria, haciendo caricatura en vivo digital para Citroën en una ubicación brutal, pisando la arena de la playa y disfrutando de las cuatro estaciones del año a la vez. Clima norteño, lo llaman.
Como siempre, un placer sacar tantas risas y sonrisas a lo largo de dos días llenos de caricatura, sol, lluvia y gente, muchísima gente. Y montones de niños maravillados al ver cómo, en pocos minutos, aparecía una caricatura donde solo había lienzo (digital) en blanco. Sin IA, claro, para más asombro de la muchachada.
La caricatura no vive su mejor momento y (casi) todos estamos sufriendo sus consecuencias, con esa espada de Damocles encima que amenaza con partirnos en dos. Pero, eh, qué bien estos momentos. ❤️

