Miranda de Ebro, parte dos (y se acabó): las caricaturas.
Ir a Miranda significa dibujar mucho, en un ambiente estupendo, sin parar. Bueno, para comer, ya me entendéis.
Siempre me ha gustado hacer algunas fotos de mis caricaturas en directo, sobre todo como recuerdo, y quizás también para mis redes. Cada vez lo hago menos (ambas cosas: tomar imágenes, compartirlas), y no sé bien la razón.
Este año solo tengo dos fotografías (en serio, prometido), pero subo una. Cómo somos los dibujantes. Me gusta, sí, y de nuevo no sé por qué. Cómo somos, de verdad.
Termino: un año más, y ya son muchos, me han entrevistado del diario El Correo. Para hablar de nuestro trabajo, de la relación que tenemos con Miranda, de por qué dibujamos a la gente así y no asá, de autorreconocerse, de exageración, de intencionalidad. Qué bonito es hablar de caricatura, siempre.
Una vez más: gracias.


