El boceto es la parte más pura del dibujo. Ahí encontramos toda la fuerza del trazo: nuestras decisiones, los aciertos, los errores.
Hay bocetos que nunca ven la luz; otros esperan a ser utilizados en el futuro. Algunos son piezas muy elaboradas; la mayoría solo un paso previo apenas descifrable. A veces salen de las tripas, viscerales; en ocasiones necesitan cabeza, tiempo, pausa.
Hoy os comparto varios: Quique Dacosta, David Lynch, Mandy Patinkin y Luis Buñuel. Trabajos que seguramente no termine nunca.
No suelo compartir mis bocetos, pero estos aún me gustan. ¿Mañana? Imposible saberlo. Malditos dibujantes.



